PENA CONDICIONAL PARA POLICIA POR ABUSO SEXUAL
Obediencia laboral es cumplir con el trabajo encomendado en todos los ámbitos, incluidos sectores verticalistas como la Policía.
A tres años de prisión fue condenado un oficial por “abuso sexual agravado por haber sido cometido por un miembro de la fuerza policial en ocasión de sus funciones”.
Se trata de Jorge Bustos de 38 años, quien además deberá cumplir una serie de pautas de conducta por el término de dos años. Entre ellas fijar domicilio, someterse al control del Instituto de Asistencia de Presos y Liberados y someterse a un tratamiento psicológico. Además se le prohibió acercarse a la víctima, una agente policial.
Si bien la pena impuesta es de cumplimiento condicional, el policía será desplazado de la fuerza, teniendo en cuenta que ningún agente estatal puede continuar en funciones cuando pesa una condena en su contra.
En uno de los párrafos del fallo unánime de los jueces Ignacio Gandolfi, Marcelo Chironi y Carlos Reussi se hizo referencia a los dichos del imputado en relación a la conformación de su familia y la inverosimilutud de la denuncia. En este sentido se destacó que “la praxis judicial demuestra con asiduidad que no existe un perfil de personalidad específico para un acto de agresión sexual. Los agresores sexuales son personas <normales> que se encuentran en nuestro entorno, circulan en la sociedad e intentan pasar desapercibidos porque su conducta social (lo que se ve) no siempre muestra su conducta sexual (lo que no se ve).
NO HUBO CONSENTIMIENTO
En su alegato, la fiscal Yanina Estela Passarelli pidió una condena de tres años y dos meses contra el policía, mientras que las defensas particulares ejercidas por Roque Barreto y Joan Maradona solicitaron tres años.
Para el tribunal en el juicio quedó demostrada y probada la acusación fiscal y fue crítico con la postura defensista al considerar no probadas las estrategias planteadas con el objetivo de desacreditar a la víctima y su relato y hasta “intentar poner en crisis su fidelidad conyugal u otras deslealtades maritales para fundar el móvil de una denuncia infundada”.
Al igual que la fiscalía, los jueces valoraron el relato coherente de la víctima, su no consentimiento y la evaluación psicológica del licenciado Cristian Battcock que certificó estres post trauma en la denunciante compatible con abuso sexual, entre otras pruebas.
La sentencia también hizo referencia a los testigos presentados por los abogados defensores considerando que sólo hicieron referencia sobre la persona y comportamientos de Bustos pero “poco y nada sobre lo sucedido el día del hecho en la comisaría 34”, sin prueba complementaria que eventualmente corroborara otra hipótesis defensista en favor de la inocencia del imputado.
En un extenso fallo para los jueces quedó probado que “Bustos abusó de su subalterna entre el 28 de junio y el 12 de julio de 2024” cuando el policía en calidad de jefe se acercó a la víctima que escribía en su computadora y en lugar de observar el trabajo le tomó una de sus manos y llevándosela a sus genitales sobre la ropa le señaló “mirá como me ponés”.
En la imagen: las fiscales Sofía Lento y Yanina Estela Passarelli (izquierda); los jueces Carlos Reussi, Marcelo Chironi e Ignacio Gandolfi y el abogado defensor Joan Maradona junto al imputado (derecha).