Homicidio de Caracciolo
Ahora el tribunal tendrá que evaluar quien disparo
Con las pruebas y testimonios aportados en el debate, sumados los alegatos de las partes escuchados esta mañana, los jueces deberán decidir si Yuthiel Huinca -fue o no- el que disparó el proyectil que provocó la muerte de Jonathan Caracciolo, la noche del cuatro de julio de 2023 en la esquina de 20 y 29 del barrio Lavalle de Viedma.Un hecho complejo ocurrido en un ámbito complicado donde el código barrial pesa más que en otros sectores, generando temor entre los vecinos y entendible resistencia a declarar libremente.
Para el fiscal Guillermo Ortiz y el abogado querellante Favio Igoldi no quedan dudas que fue el imputado el que gatilló, razón por la cual pidieron al tribunal que sea declarado responsable del hecho.
En cambio los defensores oficiales Pedro Vega y María Paz Alvarez plantearon lo contrario. La no responsabilidad en base a los testimonios y pruebas que para ellos demostraron que Huinca no estuvo en el lugar de los hechos sino en el barrio Guido, a unos cinco kilómetros del Lavalle.
No obstante, el momento más emotivo de las tres horas de audiencia de hoy lo instaló Angélica Riquelme, pareja de Caracciolo y madre de su hijo.
Las lágrimas invadieron el rostro del puñado de familiares que la acompañó en el juicio pero también dejaron anudada la garganta de varios, incluidas las partes de uno y otro lado.
NI ODIO NI VENGANZA
En el cierre de la audiencia, Angélica puso en palabras el dolor irreparable de las pérdidas en circunstancias como estas que no sólo terminan con la vida de la víctima sino de toda una familia.
“Sea él o no el responsable quiero justicia. No venganza ni nada malo porque a Jonathan no me lo van a devolver pero quiero que tengan (por el tribunal) en consideración todo lo que escucharon y las pruebas que se mostraron. A mi vida la arruinaron haya sido él o las personas que estuvieron esa noche”, sostuvo ante los jueces Marcelo Chironi, Carlos Reussi y Marcelo Alvarez.
Tras señalar que ese disparo mortal destruyó a su familia, Angélica recordó que su hijo de seis años “no tendrá nunca más a su padre y sólo le podrá llevar una flor al cementerio. Si él (Huinca) fue el culpable tendrá la posibilidad de disfrutar de sus hijas, de desearles feliz cumpleaños, de darles un abrazo. Mi hijo se perdió de todo eso”.
De frente al imputado y recibiendo como respuesta la mirada del joven le reiteró “no te tengo odio solamente te digo que si sos culpable que trates de remediar tu vida para que tus hijas tengan un futuro mejor. Disfruta tu familia cada minuto que Dios te da. Queda en tu memoria si estuviste o no esa noche. Yo estaba en mi casa y recibí a mi marido con un disparo.
Solamente te digo que si sos culpable la justicia es la que actuará. Nunca te juzgué y no lo haré porque no soy quien. Cada uno sabe las decisiones que toma y lo que hace”.
SIN INTENCION PERO MATO
Para el fiscal Guillermo Ortiz acompañado del adjunto Rubén Negro, aquella noche de julio de 2023 el que gatilló el proyectil que causó la muerte de Caracciolo fue Yuthiel Huinca. “No tuvo la intención de matarlo pero su actitud imprudente amparado en la nocturnidad y el desprecio causaron muerte”, aseguró.
Sostuvo que se pudo reconstruir con claridad y sin fisura el hecho tal como lo trajo a debate la acusación corroborándose día, modalidad , lugar y que fue el imputado quien disparó varias veces una 9 milímetros. Uno de esos proyectiles rebotó en una columna de hormigón desviando su trayectoria e impactando en el cuerpo de la víctima.
Destacó los testimonios aportados por la acusación y las pericias científicas que permitieron establecer que las 51 vainas levantadas en el lugar de la balacera eran 9 milímetros, que fueron disparados de dos armas de ese calibre, así como la impronta que dejó uno de los proyectiles en el poste de hormigón con huella también en la bala que se le extrajo al cuerpo de la víctima.
Admitió divergencias respecto del color de la moto en la que se movilizaba Huinca pero comprendió que “a testigos con temor no se les puede exigir detalles. Lo importante es que lo vieron en moto”.
El fiscal hizo referencia a la pelea a golpes de la tarde de ese cuatro de julio entre Yuthiel y Maxi Fuentealba y a la ameneza del imputado de “voy a volver”.
Por otra parte ponderó el resultado de las pruebas de residuos de disparos en las manos del imputado que “dieron positivo”.
Tras hacer referencia al contexto de temor de los testigos adjudicada a la presencia del imputado y su familia, Ortiz concluyó que esa situación “agrega un componente que no puede dejar de ser valorado”. En el extenso alegato el fiscal también calculó el tiempo que se puede tardar en recorrer en moto los cinco kilómetros entre los barrios Lavalle (balacera y muerte) y Guido donde vivía Huinca con su familia. Pidió a los jueces que el imputado sea declarado responsable de los delitos de “homicidio culposo” y “tenencia ilegal de armas”.
“UNICO TIRADOR”
El abogado querellante, Favio Igoldi, adhirió a la acusación y pedido de responsabilidad de la Fiscalía.
Sostuvo que fueron acreditadas circunstancias de tiempo , modo y lugar, destacando el horario en que ocurrieron los hechos y al imputado como único tirador en la balacera.
Agregó que las pruebas no lo ubican a Huinca en su casa ni en la comisaria del Guido en el momento del hecho. En este sentido marcó dos líneas de tiempo “entre las 22.58 horario que marca la cámara del comercio teniendo en cuenta el atraso referido por el propietario y el registro de la llamada de las 23.19 que le hace Norma Toro a la mamá del imputado para recriminarle que su hijo estaba disparando afuera de su casa”.
En este marco, interpretó que los testimonios que “ubican a Huinca en el lugar de los hechos y a la víctima a dos cuadras de allí es compatible con el horario puesto por la acusación, entre las 23 y las 23.10”. Respecto de la presencia de Huinca en su casa del Guido sostuvo que “lo único certero que tenemos de ello es que existió el llamado de Norma Toro a la madre del imputado reclamando por los disparos pero no hay ninguna comunicación con Yuthiel. No se puede acreditar objetivamente que haya existido una comunicación entre la madre con su propio hijo en el horario de los hechos”.
“NO HUBO CERTEZAS”
“La acusación no acreditó el quién, cuándo y cómo de la cuestión . Sólo el dónde. En cambio desde la defensa pudimos acreditar que Huinca no estuvo allí en ese momento”, aseguró el defensor oficial, Pedro Vega, antes de pedir un veredicto de no culpabilidad en todos los cargos que se le imputan a su defendido.
Puntualizó que la acusación “no pudo demostrar con certeza que fue Huinca el que disparó y mató a la víctim”, aclarando que la certeza “es lo único que permite una sanción”.
Junto a la defensora adjunta María Paz Alvarez objetaron la incorporación de un mapa presentado hoy, que mostraba un recorrido atribuido al imputado, argumentando que no se garantizó la posibilidad de control de esa prueba.
Además plantearon errores graves en la investigación ante un auditorio colmado de público y un imputado que, a diferencia de audiencias anteriores, esta mañana mantuvo una actitud menos indiferente. Al parecer de mayor inquietud pasándose con frecuencia las manos por el rostro y la cabeza.
El único momento que mantuvo su mirada atenta fue cuando la pareja de Caracciolo se dirigió a él con sentidas palabras.