Decisiones Extremas En La Oscuridad Del Camino
Conmoción en el barrio Guido por la muerte de un joven.
Familiares y amigos despidieron con dolor a Cristian Vivanco que perdió la vida el domingo 8 de este mes, en un departamento de la escalera 22 del barrio Guido de Viedma.
Otra vida joven aparentemente atravesada por el consumo que habría encontrado como única salida su propia partida.
El fuerte estruendo de un disparo alertó a los vecinos que no tardaron en llamar a la Policía al escuchar los gritos desesperados de dos amigos que habían pasado la noche con el desafortunado joven.
Uno lloraba afuera del departamento y el otro abrazaba a su amigo ya sin vida con la impotencia de no poder retroceder ni siquiera unos segundos.
¿Dónde está el arma? fue una de las primeras preguntas de los uniformados al arribar al lugar y el silencio sigue siendo la única respuesta.
Por esta razón los dos amigos fueron detenidos y esta mañana se les formularon cargos por el delito de “hurto”. Recuperaron la libertad pero con una serie de condiciones: la colocación de una pulsera electrónica y la prohibición de acercarse a menos de 400 de la escalera 22, así como de cualquier tipo de contacto con los vecinos de ese sector del barrio Guido.
La fiscal Mariana Giammonna detalló en la audiencia que el resultado preliminar de la autopsia practicada a la víctima no detectó ninguna otra lesión más que el disparo mortal del arma de fuego en la cabeza. No informó sobre marcas corporales que podrían indicar una actitud defensa o ataque.
También puntualizó la fiscal que los dos jóvenes detenidos tampoco presentan alguna lesión en sus cuerpos que pudiera indicar forcejeo o pelea.
El no hallazgo del arma de fuego calificado como “hurto” es la única imputación contra los dos jóvenes que permanecieron todo el tiempo callados. Sólo respondieron al juez sobre sus identidades y respectivas actividades de jornalero y pintor.
La fiscal pidió un plazo para la investigación de cuatro meses, así como las cautelares de prohibiciones y tobillera por 30 días.
El defensor oficial Camilo Curi no planteó objeciones sobre los plazos, la calificación ni las medidas solicitadas por Giammonna.
Por su parte, el juez de Garantías Guillermo González Sacco tuvo por formulados los cargos, hizo lugar a los pedidos de la fiscal y ordenó la libertad de los dos jóvenes detenidos.