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DOS IMPUTADOS POR ESTAFAS TELEFONICAS

Se trata de un hombre y una mujer jóvenes de Viedma y las víctimas de Neuquén.

18-9-26

Las estafas telefónicas que generaron tanto temor en la sociedad y pérdida de dinero en cientos de familias, no han sido fáciles de traerlas a la Justicia.

Esta mañana se le formularon cargos a un hombre y una mujer jóvenes, a quienes se los acusó en dos hechos de esas características por montos importantes que superan los siete millones de pesos.

Las víctimas son personas de Neuquén y los presuntos autores de Viedma.

Cuando comenzaron este tipo de estafas las motivaciones para engañar a la gente fueron modificándose con el tiempo. Al principio simulaban llamar de un banco con el objetivo que las personas entregaran los dólares que guardaban en casa, siempre poniendo como escudo a familiares. Luego hechos de tránsito de cercanos y pedidos de ayuda económica urgente, entre otras.

Esta fue la modalidad utilizada en la formulación de cargos de esta mañana: inconvenientes en la ruta y la necesidad de contratar una grúa con el consiguiente pago del servicio a través de trasferencias.

MILLONES CON SOLO UN LLAMADO

Según lo detallado por la fiscal Maricel Viotti Zilli el primer hecho ocurrió en la mañana del dos de octubre de 2025 bajo aquella consigna y con una inexistente asistencia de ayuda en vías cercanas por más de 4.200.000 pesos pagados en tres trasferencias bancarias a cuentas que la investigación corroboró pertenecían al imputado varón.

El segundo hecho fue el 8 de setiembre de 2025 a través de otro llamado que advertía que un familiar de quien atendió se  había quedado en la ruta con su familia y requería un servicio de auxilio que implicaron varias transferencias bancarias por más de 1.500.000 pesos a una cuenta a nombre de la mujer imputada y de 1.310.000 a otra que la investigación determinó pertenecía al varón.

COAUTORIA

La fiscal les imputó a ambos la coautoría por estafa en el hecho segundo y la autoría al hombre en el primero, solicitando   autorización de cuatro meses para la investigación penal preparatoria.

El abogado particular Juan Avalos en representación del joven imputado que dijo ser ayudante de pintor, no planteó objeciones.

En cambio si lo hizo el defensor oficial Pedro Vega, al desvincular a su defendida del delito de estafa, fundamentando que la fiscal no describió la conducta desplegada por la imputada.

Agregó que el llamado telefónico del segundo hecho fue formulado por un hombre, según lo denunciado y que fueron varias las trasferencias realizadas, mientras que sólo una  a la cuenta de la mujer que dijo ser ama de casa.

Vega argumentó que no se probó en el segundo hecho participación directa de su asistida y solicitó que se modifique la imputación por “encubrimiento” porque, en todo caso, se le podría reprochar que obtuvo dinero que gestionó otra persona pero no que estafó. En este sentido agregó que “cuando no hay evidencia -como en este caso- no se debe calificar por demás”.

La fiscal se opuso al planteo del defensor, señalando que a la imputada le ingresó en su cuenta más de un millón de pesos que no le correspondía y que ni siquiera manifestó intención de devolver. Además agregó que esa trasferencia fue el mismo día en que la víctima recibió el llamado con la respectiva indicación de a que cuenta trasferir.

El juez de Garantías, Guillermo González Sacco, hizo lugar al planteo fiscal, tuvo por formulados los cargos y autorizó el plazo de cuatro meses para la investigación.

 

En la imagen: Los fiscales Tomás García Ansola, Maricel Viotti Zilli (izquierda); el juez Guillermo González Sacco; y los defensores Pedro Vega y Juan Avalos (derecha).