No todos los testigos se liberan del miedo
El temor reaparece entre los testigos del juicio por la muerte de Jonathan Caracciolo.
En la audiencia de hoy fue escuchado uno de esos testimonios y los jueces hicieron lugar al pedido de no tomar imágenes ni identificar a quien se escuchaba. Además fueron retirados de la sala el imputado Yuthiel Huinca, su madre y su pareja.
Las partes adelantaron, por lo menos, un caso más que solicitó las mismas reservas por razones de seguridad para poder declarar.
El relato ofrecido hoy hizo referencia a una discusión que terminó a los golpes en la tarde previa a la noche del trágico descenlace.
Sin especificar motivos recordó que el desencuentro fue entre Maxi Fuentealba y Yuthiel Huinca, detallando que un hermano de este último propuso que “se pelearan para que se terminaran los problemas”. Fue así que en la esquina de 29 y 14 comenzaron los golpes de puño y patadas entre ambos. “Yuthiel perdió y al subirse a la moto que manejaba su hermano advirtió a los que se quedaban: ahora voy a volver”.
“Y cerca de las 23 volvió” recordó el testigo, quien antes de huir en busca de refugio observó que el de la moto estaba todo de negro.
Por la contextura física “medio trabadito”, los ojos y la nariz que asomaban del pasamontañas estimó que se trataba del imputado. Dijo que alcanzó a ver que desenfundó el arma y comenzaron los innumerables disparos.
HUELLAS DE DISPARO
El tribunal integrado por los jueces Marcelo Chironi, Carlos Reussi y Marcelo Alvarez escuchó también al geólogo Martín Arce, quien forma parte del Instituto de Investigación Geológica de la Universidad Nacional de Río Negro.
El profesional analizó muestras para determinar la existencia o no de residuos de disparos en las pruebas realizadas en las manos del imputado y las manoplas de la moto secuestrada, en el marco de esta causa.
Por zoom explicó las tres categorías de partículas que forman parte de estos estudios microscópicos, concluyendo en la existencia de residuos de disparos, sin poder determinar el tiempo de esas presencias en las áreas peritadas.
El jefe de la Unidad Operativa para la Investigación del Ministerio Público Fiscal, Héctor Castillo, fue otro de los peritos que prestó testimonio . Amplió lo referido al análisis de las vainas y proyectiles levantados del lugar de los disparos, así como la impronta en el poste de hormigón del alumbrado público. Ratificó lo señalado por otros profesionales y apoyado en soportes tecnológicos sostuvo que en el escenario de la balacera fueron utilizadas dos armas 9 milímetros.
Respecto de la trayectoria del disparo de ese mismo calibre que causó la muerte de Caracciolo detalló que la víctima se encontraba próximo al poste contra el que impactó uno de los disparos, desviando la dirección que terminó en el pecho del desafortunado hombre.
Sobre la trayectoria estimó que el proyectil pudo provenir de las dos áreas –intersecciones de la calle 29 con la 14 y la 16, donde se concentraron los disparos aquella noche del cuatro de julio de 2023.

