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Cumplió condena y a los pocos días fue detenido

La reincidencia en el delito suele suceder, con  más frecuencia de lo esperado si se sigue mirando a la privación de la libertad como una sanción que debe estar acompañada de la tan mentada y poco cumplida “resocialización”.

Está claro, que la Ley sanciona al que delinque pero -no tanto por lo menos en el cumplimiento- el reverso de la norma que también fija que la cárcel no debe ser una “guardería” de inconductas donde reine el ocio y la especialización delictual. Esta parte de la Ley se cumple poco, siendo muy generoso en la mirada.

En una audiencia de esta mañana esa situación quedó graficada. Se trata de un hombre de 28 años  que arrastra una mochila cargada de una vida con más errores que aciertos, conocido en el ambiente judicial por sus ingresos, siempre del mismo lado.

LIBERTAD CON VENCIMIENTO

Este joven de estatura mediana que, por momentos, no podía controlar un temblor corporal, el tres de noviembre cumplió una condena por tres hechos de robo de motos.

Recuperó la libertad y a los 9 días volvió a cometer el mismo delito. Entró a un patio donde estaba estacionada una moto, dañó el traba volante y se la llevó a la rastra. A los 10 minutos fue detenido por la policía ante su actitud sospechosa que también habían advertido algunos vecinos que llamaron al 911.

Apenas vio acercarse al patrullero se desprendió de la moto e intentó seguir cuán peatón que regresa a casa para la cena.

Fue detenido cuando aún la propietaria de la moto no se había dado cuenta que su medio de trasporte había desaparecido del patio. La misma Policía la llamó para preguntarle si le pertenecía al iniciar las primeras investigaciones.

No tuvo tiempo ni de asustarse por la ausencia de ese bien pero ante el aviso revisó su cámara de seguridad y allí aparecía un hombre con capucha que violentaba la moto y se la llevaba. También las cámaras públicas lo captaron en las pocas cuadras que alcanzó a caminar acompañado por la 110 cilindradas.

Por este “robo simple” imputado y teniendo en cuenta sus antecedentes, el fiscal adjunto Pablo Peralta pidió que el hombre que dijo estar desocupado, se le dictara un mes de prisión preventiva ante la posibilidad que se pueda abstraer u ocultar de la justicia.

La defensora oficial adjunta Carolina Llanos no se opuso a la formulación de cargos ni al plazo de investigación  pero si al pedido de prisión preventiva y al regreso de su defendido al penal.

En este marco de situación la jueza de Garantías, Georgina Amaro Piccinini, tuvo por formulados los cargos e hizo lugar al planteo de la defensora oficial de otorgar una detención moritoreada con la colocación de una tobillera.

También autorizó un plazo de cuatro meses para la investigación.