COMETIO UN DELITO CON TOBILLERA Y AL PENAL
Otro caso con una joven involucrada en más de un hecho.
Una joven de 25 años y madre de dos hijos pequeños fue trasladada al penal. Desde hace un tiempo se encontraba en libertad controlada con la colocación de una tobillera, cuyo requisito fundamental para mantener esas condiciones es no desprenderse de ese artefacto para el control permanente.
Su no ubicación a través de ese sistema, aparentemente porque no había sido debidamente cargado, fue considerado como un incumplimiento judicial suficiente para dejar sin efecto esa libertad morigerada.
En ese marco fue dispuesta su prisión preventiva con traslado al penal provincial en una primera audiencia, a la que le siguió otra una hora más tarde en la que se le formularon cargos por un hurto.
El fiscal Gonzalo Sanz detalló que pasado el mediodía de ayer una señora de 83 años que caminaba por el barrio América sufrió el arrebato de su bolso en el que llevaba un monedero con 2000 pesos.
La víctima denunció que fue sorprendida de atrás por una mujer que al darle un tirón para sacarle el bolso salió corriendo, relato que coincidió con el de una vecina que fumaba mientras miraba hacia el exterior por la ventana de su departamento.
Esta testigo sumó que con anterioridad había visto a la mujer que se dio a la fuga en compañía de dos hombres.
La denuncia con las descripciones aportadas generaron allanamiento en la vivienda de la imputada y su detención por un nuevo delito que se le suma.
“YA ESTUVE PRESA”
La joven detenida ingresó a la sala con un barbijo y un malestar gripal que le provacaba constante tos.
Al inicio de la audiencia de formulación de cargos, la jueza de Garantías, Georgina Amaro Piccinini, le pidió que se retirara esa protección unos minutos a los efectos de los registros visuales para advertirle luego que no interrumpiera el relato del fiscal en un momento en que la joven le dijo algo a su custodia.
“No es la primera vez que vengo acá. También he estado presa”, le respondió a la jueza como una manera de indicar que conocía las reglas.
El defensor oficial, Pedro Vega, no planteó objeciones a la formulación de cargos y coincidió con el plazo de cuatro meses de investigación solicitado por el fiscal.
Por su parte la jueza Amaro Piccinini tuvo por formulada la imputación y autorizó el plazo de preparación de la causa.
En la imagen: el fiscal Gonzalo Sanz (izquierda), la jueza Georgina Amaro Piccinini y el defensor oficial Pedro Vega (derecha).